<< Ingenuidad, oh tu...
! Cobarde, maldita ! Llegaste de pronto,
sin avisarme, mintiéndome;
me engañaste por un momento,
despacio, dormoda en el tiempo.
Te acercaste, susurrándome al oido
tu existencia, ! Oh ingenuidad!
Llevas hasta entonces, perdida en la ausencia;
me arrastraste a tu vacío, profundo.
Te creí, y supe que me engañabas.
Volaste, envolviéndome, brisa inocente,
intacta, pura; como alma de niño.
Angel terrible, me hiciste tuya
ayer, hoy, mañana...siempre.>>
« La oscuridad plena | Inicio | POR TI... »
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados